viernes, 10 de septiembre de 2010

El Bodorrio (II)

Ahora nos queremos un montón, ahora nos odiamos. Hace un rato mi hijo es lo peor y, diez minutos después, es un sol de persona. Que si regalos, que si invitaciones. Fotos de ahora y de antes, invitados en mesas de a ocho, vino blanco y tinto...

Lunch. Primero. Segundo. Tercero. Postre chocolatado.

Te lo aseguro: me están volviendo loca.

viernes, 3 de septiembre de 2010

El Bodorrio (I parte)

Un día cualquiera, una casa cualquiera, una familia del montón. La tensión que aumenta y carga el ambiente. Peleas por todo. Todos contra todos, qué bonito es el amor.
Gastar, gastar y gastar. En eso consiste todo últimamente. Ideas geniales y originales, que nunca se ponen en práctica. Egocentrismo e individualismo corriendo por la sangre. Cuanto más tengo, más quiero y más querría.

Os lo aseguro. Las bodas me levantan dolor de cabeza.

martes, 17 de agosto de 2010

Feliz cuarto de siglo

Ahora que no me duele. Que ha tenido que pasar un largo invierno y una tormentosa primavera. Tiempo y espacio. Ahora sí que puedo decir que, aunque lo intenté, nunca te he odiado tanto como te he querido. Y mira que lo he intentado...

No te guardo rencor. Al revés. Prefiero recordar momentos bonitos, lugares recorridos, palabras pronunciadas, pero no hacerlo con melancolía. Mirar hacia adelante. Quizás algún día podamos tomar un té y hablar más que del tiempo.

Mientras ahí te queda tu felicitación. Feliz cuarto de siglo.

viernes, 23 de julio de 2010

A rivederci, Madrid

A medio camino entre lo vivido y lo imaginado, he olvidado contaros que en una semana hago las maletas y me vuelvo a Toro. Será provisional, dos meses a lo sumo, y luego quién sabe... quizás vuelva a Madrid o quizás viaje por el mundo.

Tampoco os he dicho que, después de tiempo, esfuerzo y dedicación, al final he acabado la carrera. Ahora, cuando alguien me dice aquello de que si estudio o trabajo, no sé qué responder. Soy periodista de carrera, de alma y de cabeza. Sé que tengo adicción a la noticia, a esa droga que hace que me den envidia mis compañeros explotados que curran 13 horas al día de becarios. Sin embargo, mi trabajo de becaria es en una agencia de publicidad y tampoco podría decirse que trabaje de publicista.

¿Qué digo entonces?

Mientras lo averiguo, paso mi última semana en Madrid la paso lamentándome de mi portátil, que DEP, alimentándome a base de salmorejo, gazpacho y limonada y muriendo de calor por momentos, a la par que de sueño, pues mi simpático vecino de arriba ha decidido regalarnos dos meses de obras a martillazo limpio en la hora de la siesta.

¿Que me quejo mucho? Sí, pero es por vicio.

jueves, 24 de junio de 2010

Aguas de marzo

Fue una noche de lluvia, una entre tantas de invierno. Tú agarraste mi mano como hacía tiempo que nadie lo hacía. Corrimos calle arriba. Mi pelo se encrespó. Tu aliento sobre mi aliento. Paradas en los portales. Boca con boca. Besos robados mientras el semáforo cambiaba a verde. 

No te quise, no te quiero, no te voy a querer más que por lo que fuiste. Un amigo. Un aliado. Al menos, cuando aún podía entenderte. Un quiero y no puedo, si me lo permites. No llegaste a mi corazón, porque te quedaste entre mis cejas. En el medio de la frente, en mi cabeza. 




 Desde hace unos días Madrid está un poco más triste y yo también, para qué negar lo obvio. 

domingo, 13 de junio de 2010

A ti

Porque me das alegría cuando la necesitas y ahora eres tú la que lo necesita. Porque me duele escucharte llorar tanto como si las lágrimas cayeran por mis mejillas. Porque siendo tú y yo tan diferentes, hemos encontrado la forma de completarnos poniendo un poquito de cada día. Porque entiendo que este es uno de los momentos más duros de tu vida y quiero que sepas que puedes contar conmigo. Porque en momentos como este te das cuenta de que los propios problemas son una nimiedad al lado de los tuyos. Algo insignificante que no puede compararse con la pérdida de un ser querido. Del más querido. Y, como no quiero hacerte llorar, sino sacarte una sonrisilla, quiero que sepas que esta entrada va para ti. Con todo mi amor y mi apoyo. 

viernes, 28 de mayo de 2010

Olvídame de ti. La película

El invierno trajo frío a su corazón. Los copos de nieve se colaron por sus poros.Tuvo que convencerse de que había que deshacerse del viejo abrigo. No quería. Pensaba pasar frío un tiempo, aunque todos le aconsejaban ponerse algo de ropa. No estaba preparada. Empezó a mirar con otros ojos a esa cazadora que guardaba en su armario. Parecía agradable. Lo agradable es bueno. 

Una noche casi primaveral cambió de idea, se lanzó. Vistió su abrigo y se sintió extrañamente aliviada. Descubrió que su abrigo rojo, aunque diferente al que solía vestir, también le gustaba. Algunas noches de primavera seguía sintiendo el frío. Entonces, una manta de besos le arropaban. Un día, sin más, el abrigo no estaba. Se acerca el verano, toca llevar tirantes. Tiempo de despedidas y cambio de tercio. Se cierra un ciclo. 


Ahora hace calor, pero la nieve sigue fluyendo por sus arterias. Ahora es limoncello en vez de sangre.