Mostrando entradas con la etiqueta madrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta madrid. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de enero de 2012

Last year; New life

El 2011 se va y me deja un sabor dulce-amargo. Este año lo he vivido en cinco partes y cuatro ciudades (Madrid-Perú-Toro-Cambridge), con altibajos emocionales y semanas de estrés límite, salpicados con momentos de extrema relajación. 

Este año ha sido un año de aprender. Aprendí cómo enseñar a los demás. Aprendí que me cuesta quedarme quieta. Me costó darme cuenta de que no podía quedarme en Madrid, pero ahora lo sé. Aprendí a mirar más allá de lo aparente, a no dejarme llevar por la fachada. Aprendí que a veces hay que sufrir y otras, simplemente, dejarse querer. Y lo que me queda de aprender... 

Del 2011 salgo con muchos más amigos. Queriendo y sintiéndome querida. Con más ilusión de la que tenía cuando el año empezaba. Con miedo en el cuerpo, con incertidumbre, pero con el convencimiento de que es lo que tengo que hacer. El tiempo dirá si somos felices o nos tiramos los trastos a la cabeza. 

Mientras espero mi regalo de Reyes, os deseo y me deseo un feliz año nuevo. 

 
Cambridge no tiene playa, pero te tiene a ti 
Cierro los ojos, llévame

miércoles, 12 de octubre de 2011

Mi verano resumido en siete minutos


El domingo conté mis experiencia en Perú a la gente de la ONG Bajar a la Calle Sin Fronteras. Aquí os dejo un resumen que utilicé y que recoge, en siete minutos, todo un verano. 

viernes, 1 de julio de 2011

Llegando a Madrid

Una carretera es el principio del comienzo de este viaje. Un camino que recorro siempre que vuelvo a mi casa de Madrid, solo que esta vez no tengo casa. Mientras los pinos pasan y pasan, atrás quedan bodegas, campos más amarillos que verdes y algún castillo o torre de iglesia de pueblo.

A veces sigo las vías del tren con la mirada del autobús. Otras veces cierro los ojos sin dormirme. En unos kilómetros la tierra pasará a tener un aspecto más montañoso. Como es verano, no habrá nieve. Pero tampoco sol.

Estoy más espectante que nerviosa. No me da miedo lo que vaya a encontrarme, sino si sabré apreciarlo. Todos dicen que este tipo de experiencias de cambian, espero que a mejor. Mientras, sigo pensando a qué dedicar las horas de vuelo que me tengo que tragar. Mañana a estas horas llegaré a Lima.

miércoles, 22 de junio de 2011

Contar lunares



La sonrisa es contagiosa, como un virus pero en bueno. Y por eso, cuando dos sonrisas se cruzan nada puede evitar la epidemia. Cuando dos personas congenian pueden acabar contando lunares a las cuatro de la mañana. 

Recuérdenme que sonría más a menudo. 

domingo, 8 de mayo de 2011

Si mayo marcea

Marzo siempre trae cambios sustanciales. En el tercer mes de cada año me hago un año más vieja, me echo o deshago de amores, me ilusiono o me pongo triste. A veces todo en la misma semana. La primavera suele alterar mis emociones, no lo puedo evitar.

Pero este año no. Este año marzo ha mayeado y ahora mayo se está volviendo un marzo cualquiera. Y te encuentras con que un día cualquiera, como ayer, te despiertas en medio de una tormenta primaveral y seis horas después ha salido un sol estupendo. O con que la semana que planeaste que fuera más activa pasó sin pena ni gloria. Con personas que te fallan y decepcionan y con otras que, con sus palabras, te animan hasta los días más nublados.

Este año mayo marcea y por eso me vuelvo un poco más loca. Y como a mí la locura me viene en forma de viaje, me voy a marchar. Aún queda mucho, pero ya es oficial. Julio y agosto los pasaré allá en el Perú. Todo ello si consigo hacer cuentas conmigo misma y ahorrar lo suficiente para comprar los pasajes. Ya me muero de ganas por marcharme.

martes, 5 de abril de 2011

Aguas abril

Esos ojos que me matan. Este calor de primavera. 
La sensación de pasar el tiempo, como el mes de abril, del sol a la lluvia. 
Esa indecisión, la falta de grises. 
¿Por qué decidir entre botas o sandalias? 


Quiero vacaciones. Quiero playa. Quiero cama. 
Y a veces, sin querer, sueño más de lo que quiero. 

lunes, 28 de febrero de 2011

Claro de luna

Doce de la noche en aquel bar. En ese momento solo quería que me invitaras a tu casa y, sin embargo, no fui capaz de decir una sola palabra. Fue una noche de juegos. Tú rozabas mi espalda, yo te acariciaba el brazo. Tú no podías quitar los ojos de mi escote, que esa noche estaba dedicado a ti. Qué cosas...

Fue una encerrona en toda regla. O una apertura de miras. No sé si recuerdas, nos hicimos los tímidos. Me mordí el labio y te di las buenas noches. A la puerta de tu casa, camino del metro, me dije "ahora o nunca" y "que sea lo que sea". Y fue. 



Ahora que ha pasado un año me parece que el calendario pasa sus hojas más rápido que mi reloj. Cuento los momentos y me salen menos de los que me gustaría. Llegaste en un momento en el que me veía en un pozo. Fuiste diferente, simpático, bastante chulo. Por eso me gustaste desde que empezamos a conocernos. 

No te sientas intimidado, es solo que el piano me vuelve melancólica. Es solo un claro de luna que se me atravesó en una noche de estrellas 

martes, 8 de febrero de 2011

Por sorpresa

Por momentos se extiende un cabreo por mi cuerpo.
Se extiende por venas y arterias, me envenena desde dentro.
Me hace sonrojarme, excita mis sentidos.
Sube y baja por mi cuerpo y mientras
el compás de mis latidos se acelera.
Se me nubla la vista, se emboban mis sentidos.
Vida y sueños se hacen uno
y entonces... 

Entonces sumas uno y uno y salen dos.
Replanteas el momento y los actores.
Coges y sueltas aire, te mantienes
sumida en un estado pensativo.
Casi notas como ahoga, como aprieta. 

Te ahogas y tu conciencia te cuenta
aquello que te gustaría no saber: 
Que segundas partes nunca fueron buenas. 
Te gusta pensar que los refranes se equivocan
cuando la que se equivoca eres tú.


Por eso prefiero pensar que todo ocurre por una razón. 
Esta vez tengo que decir que no. 

jueves, 13 de enero de 2011

No time

Todo mi tiempo libre se resume a los viajes en metro y las horas de biblioteca. A pensar actividades, metodologías y subrayar apuntes de Derecho Constitucional. Quienes me conocen me preguntan si no vivo estresada. Cómo hago para mantenerme despierta a la una de la mañana sabiendo que a las seis y media sonará el despertador. Otra vez. 

Qué le voy a hacer. Aunque salga de noche de casa y vuelva 14 horas después, estoy mucho más feliz que antes. No sé si es por falta de tiempo para pensar. Pero siempre que echo la vista hacia atrás me veo compaginando varias actividades. Nunca he tenido demasiado tiempo libre y, el que he tenido, lo he desaprovechado. La fotografía, la poesía, la música... nunca me decido por una afición concreta, igual que nunca he terminado de definir mi futuro profesional. Así que lo he decidido: 

Mi afición es complicarme la vida.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Feliz 2011

Mañana cogeré el último autobús del año con destino Toro, después de pasar las primeras Navidades trabajando fuera de casa. Es tiempo de hacer balance del año, de este año que tantas veces se me ha atravesado. Doce meses con todos sus días, muchos felices, otros tristes, algunos ni fu ni fa.

Un año da para mucho y a mí, como siempre, se me ha pasado volando. En este tiempo he pasado de estudiante a licenciada, aunque sigo y seguiré estudiando. Y aprendiendo, que bien falta me hace. De vivir con cinco personas a vivir casi sola. De tener consuelo a no tenerlo. De sentirme sola. Bueno, esto último no suele cambiar; es más bien una constante. 

Por el camino, he conocido a personas que me han cambiado la vida. He encontrado la china de mi zapato, que me ha hecho darme cuenta de lo fácil que resulta engatusarme. Me he sentido fuera de lugar y de momento. He seguido ganando kilos y creo que también alguna arruga. Mis ojeras se han ido perfilando bajo mis ojos, pero, a cambio, sé todo lo que se cuece en el mundo de la publicidad. 

Entre idas y venidas, encontré una amiga, una alidada. Alguien que me ayudó, de la que aprendí y con la que he llorado. Este ha sido el peor año de su vida, para mí uno normal. Mi empeño personal desde junio es que salgas adelante. Creo que ya lo has conseguido. Eres muy valiente, lo sabes. Y yo muy ñoña. 

Por eso, a este año no le pido nada para mí. Pido para la gente que quiero. Para mi hermano, que sea muy feliz. Para mis padres: que de esta no se arruinen. Para Aitana: que siempre sonría. Para Ana: que acabe la carrera. Para vosotros: que el 2011 sea mucho mejor que el 2010. 

lunes, 11 de octubre de 2010

¿Cómo explicarlo sin que suene obsceno?

I like it, lo voglio, lo necesito. Y, por eso, no dejo de buscarlo. 

Bailo y bailo y salgo y desfaso. Y me levanto con el pelo revuelto y la cabeza rota. Sin estrés emocional ni recuerdos importantes. 

Pero sigo sin encontrar lo que busco. No es amor, no ahora. No lo quiero, todo para ti. No encuentro el modo de decirlo sin que mi interlocutor se escandalice por lo que sale de mi boca.

Así que tú, que me dejaste de piedra, vuelve ahora mismo aquí y devuélveme mi fuego, que era mío. 

Porque es mío y lo quiero. Y punto.  

viernes, 1 de octubre de 2010

En mi pisito de Chueca

Escribo sentada en mi nueva cama de mi nuevo apartamento. Es pequeño pero coqueto, en el centro de Madrid. Lo he hecho mío pintando una pared de rosa. Ahora parece la habitación de una desequilibrada mental, pero así es más mía.

El lunes empiezo mi último año en Madrid. Trabajar de becaria a tiempo parcial y compaginarlo con el máster de profesor no parece mal plan, aunque me lo haya sacado de la chistera a principios de septiembre y sin estar muy seguro.

Algo ha cambiado este último curso. Quiero pensar que no me he hecho mayor. No es eso, seguro. Pero siempre los inicios de curso me parecían apasionantes y, este año, empiezo porque algo tengo que hacer. Porque sé que, en el fondo, me va a venir bien.

Y no; definitivamente no me estoy haciendo mayor.

viernes, 23 de julio de 2010

A rivederci, Madrid

A medio camino entre lo vivido y lo imaginado, he olvidado contaros que en una semana hago las maletas y me vuelvo a Toro. Será provisional, dos meses a lo sumo, y luego quién sabe... quizás vuelva a Madrid o quizás viaje por el mundo.

Tampoco os he dicho que, después de tiempo, esfuerzo y dedicación, al final he acabado la carrera. Ahora, cuando alguien me dice aquello de que si estudio o trabajo, no sé qué responder. Soy periodista de carrera, de alma y de cabeza. Sé que tengo adicción a la noticia, a esa droga que hace que me den envidia mis compañeros explotados que curran 13 horas al día de becarios. Sin embargo, mi trabajo de becaria es en una agencia de publicidad y tampoco podría decirse que trabaje de publicista.

¿Qué digo entonces?

Mientras lo averiguo, paso mi última semana en Madrid la paso lamentándome de mi portátil, que DEP, alimentándome a base de salmorejo, gazpacho y limonada y muriendo de calor por momentos, a la par que de sueño, pues mi simpático vecino de arriba ha decidido regalarnos dos meses de obras a martillazo limpio en la hora de la siesta.

¿Que me quejo mucho? Sí, pero es por vicio.

jueves, 24 de junio de 2010

Aguas de marzo

Fue una noche de lluvia, una entre tantas de invierno. Tú agarraste mi mano como hacía tiempo que nadie lo hacía. Corrimos calle arriba. Mi pelo se encrespó. Tu aliento sobre mi aliento. Paradas en los portales. Boca con boca. Besos robados mientras el semáforo cambiaba a verde. 

No te quise, no te quiero, no te voy a querer más que por lo que fuiste. Un amigo. Un aliado. Al menos, cuando aún podía entenderte. Un quiero y no puedo, si me lo permites. No llegaste a mi corazón, porque te quedaste entre mis cejas. En el medio de la frente, en mi cabeza. 




 Desde hace unos días Madrid está un poco más triste y yo también, para qué negar lo obvio. 

viernes, 28 de mayo de 2010

Olvídame de ti. La película

El invierno trajo frío a su corazón. Los copos de nieve se colaron por sus poros.Tuvo que convencerse de que había que deshacerse del viejo abrigo. No quería. Pensaba pasar frío un tiempo, aunque todos le aconsejaban ponerse algo de ropa. No estaba preparada. Empezó a mirar con otros ojos a esa cazadora que guardaba en su armario. Parecía agradable. Lo agradable es bueno. 

Una noche casi primaveral cambió de idea, se lanzó. Vistió su abrigo y se sintió extrañamente aliviada. Descubrió que su abrigo rojo, aunque diferente al que solía vestir, también le gustaba. Algunas noches de primavera seguía sintiendo el frío. Entonces, una manta de besos le arropaban. Un día, sin más, el abrigo no estaba. Se acerca el verano, toca llevar tirantes. Tiempo de despedidas y cambio de tercio. Se cierra un ciclo. 


Ahora hace calor, pero la nieve sigue fluyendo por sus arterias. Ahora es limoncello en vez de sangre. 

miércoles, 19 de mayo de 2010

Enero, febrero, marzo, abril... MAYO

Antes yo solía madrugar, ir a clase, estudiar, tocar, asistir a más clase, ensayar... y aún tenía tiempo para echarme novio, desfasar con mis amigas e intentar cambiar el mundo. Ahora se me nubla el futuro, se me atraviesan las asignaturas, me muero de sueño y poco a poco, disgusto a disgusto, se me han ido las ganas de hacer de mi pueblo, mi provincia, mi país, un sitio mejor. Echemos todo a perder, si el mundo se va a la mierda, yo me pierdo la primera.

¿Qué era lo que antes me hacía levantarme por las mañanas?

Ahora es la inercia, tener que ir al trabajo. Tener que estudiar. Tener que acabar. Tener que hacer muchas cosas y no querer hacerlas. Disimular mientras el tiempo pasa. Pensar en fines de semana que luego dejan sabor amargo. En días en los que se pasó de las indirectas al directo. Cuando había energía, sonrisa pura. Un poco de alegría que todo lo curaba.

En días como hoy, cuando mi cuerpo se pone de huelga, mi aliada es la cafeína. En pastillas, a pelo. Un estallido de energía que te quita el bajón, que no te da las buenas noches, pero garantiza que cuando te acuestes sea tan tarde que no te dé tiempo a soñar. Sólo a tachar hojas en el calendario.

domingo, 9 de mayo de 2010

Qué es lo que vi en ti



Qué vi en ti para que ahora, mientras intento estudiar, no encuentre la concentración. Para que no me salgan las palabras adecuadas. Para que el espejo no sea mi aliado. Para que al sonreir sean más profundas las arrugas que las risas. Para que las heridas no se terminen de cerrar... Qué es lo que vi en ti, si tú no eres un príncipe, ni un mago. Si tú no eres un Jorge Drexler. 

lunes, 22 de febrero de 2010

Días distraídos


Algún día os contaré el Abc de nuestra historia.
Mientras, olvido. Pienso en positivo.
De momento, leo compulsivamente historias de magos.
Veo series en mi ordenador que hablan de amores pasados.
Paso de ir a clase y prefiero ir de cañas.
Salgo a pasear, y hasta a correr, por el Retiro.
Planeo viajes, sin dinero para pagarlos.
Todo para distraerme de que en realidad le echo de menos.

¿Qué le voy a hacer, si yo soy así?

martes, 9 de febrero de 2010

A veces sonríes y no pasa nada

No lloras ni estás triste, pero tampoco te ríes a carcajada limpia. 
No destaca el brillo de tus ojos, sino la profundidad de tus ojeras. 
Haces como que nada ocurre: 
      si no quiero que me afecte, no me afecta. 
Pero se nota. 
Lo notan.



Y es que, a veces, sonríes y no pasa nada.

martes, 1 de diciembre de 2009