jueves, 13 de enero de 2011

No time

Todo mi tiempo libre se resume a los viajes en metro y las horas de biblioteca. A pensar actividades, metodologías y subrayar apuntes de Derecho Constitucional. Quienes me conocen me preguntan si no vivo estresada. Cómo hago para mantenerme despierta a la una de la mañana sabiendo que a las seis y media sonará el despertador. Otra vez. 

Qué le voy a hacer. Aunque salga de noche de casa y vuelva 14 horas después, estoy mucho más feliz que antes. No sé si es por falta de tiempo para pensar. Pero siempre que echo la vista hacia atrás me veo compaginando varias actividades. Nunca he tenido demasiado tiempo libre y, el que he tenido, lo he desaprovechado. La fotografía, la poesía, la música... nunca me decido por una afición concreta, igual que nunca he terminado de definir mi futuro profesional. Así que lo he decidido: 

Mi afición es complicarme la vida.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Feliz 2011

Mañana cogeré el último autobús del año con destino Toro, después de pasar las primeras Navidades trabajando fuera de casa. Es tiempo de hacer balance del año, de este año que tantas veces se me ha atravesado. Doce meses con todos sus días, muchos felices, otros tristes, algunos ni fu ni fa.

Un año da para mucho y a mí, como siempre, se me ha pasado volando. En este tiempo he pasado de estudiante a licenciada, aunque sigo y seguiré estudiando. Y aprendiendo, que bien falta me hace. De vivir con cinco personas a vivir casi sola. De tener consuelo a no tenerlo. De sentirme sola. Bueno, esto último no suele cambiar; es más bien una constante. 

Por el camino, he conocido a personas que me han cambiado la vida. He encontrado la china de mi zapato, que me ha hecho darme cuenta de lo fácil que resulta engatusarme. Me he sentido fuera de lugar y de momento. He seguido ganando kilos y creo que también alguna arruga. Mis ojeras se han ido perfilando bajo mis ojos, pero, a cambio, sé todo lo que se cuece en el mundo de la publicidad. 

Entre idas y venidas, encontré una amiga, una alidada. Alguien que me ayudó, de la que aprendí y con la que he llorado. Este ha sido el peor año de su vida, para mí uno normal. Mi empeño personal desde junio es que salgas adelante. Creo que ya lo has conseguido. Eres muy valiente, lo sabes. Y yo muy ñoña. 

Por eso, a este año no le pido nada para mí. Pido para la gente que quiero. Para mi hermano, que sea muy feliz. Para mis padres: que de esta no se arruinen. Para Aitana: que siempre sonría. Para Ana: que acabe la carrera. Para vosotros: que el 2011 sea mucho mejor que el 2010. 

lunes, 20 de diciembre de 2010

En un cajón



Este es el cuento de una estrella verde que vivía entre algodones.
En la estantería con mejores vistas de todo Madrid.
Cada mañana se despertaba con un beso,
Cada noche se dormía con sus mimos y descansaba.

Sólo era una estrella verde regalada.
Tenía toda la vida que ella podía darle.
Llevaba el olor de su dueño en sus marcas.
En cada pequeño agujero, cada mañana.

El otro día encontré una estrella verde en mi cajón que me miraba.

lunes, 6 de diciembre de 2010

At last

Alargando las eses y las noches.
Busco una ayuda y un consuelo. 
A veces lamentos, luego risa, después resignación. .
Me faltan horas de luz y de sueño tanto
que los días se hacen cortos y las tareas arduas.

Llueven chaparrones sobre mi cabeza,
pero esta vez estoy preparada.
Me he cortado el pelo y listo
¡A volar!

jueves, 11 de noviembre de 2010

Aquello que me dejé olvidado...

Siempre que marco su número de teléfono me convenzo un poco más...

Aunque no suela decirlo, siempre será mi espinita clavada
















Y tenemos, al menos, un viaje pendiente. O unos cuantos.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Setecientos treinta días

Latido tras latido, paso tras paso, silencio tras silencio.
La vida pasa tranquila en tu ausencia.
Menos risas, menos amor, menos caricias.
Más sencilla.

Cuando no tengo que disculpar los vacíos.
Cuando paso de la tristeza a la felicidad en procesos contables.
Sin vaivenes, sin rumbos fijos.
Vago por caminos abandonados, pero sin miedo.

Con la sonrisa por bandera y un par de años en la espalda.
Sin necesidad de darle sentido a todo lo que encuentro.
De noche ya no miro las estrellas, no comparto mis dudas.
Pero sigo viva, al menos.

Te llevaste un poco de mí y dejaste la mejor parte

lunes, 11 de octubre de 2010

¿Cómo explicarlo sin que suene obsceno?

I like it, lo voglio, lo necesito. Y, por eso, no dejo de buscarlo. 

Bailo y bailo y salgo y desfaso. Y me levanto con el pelo revuelto y la cabeza rota. Sin estrés emocional ni recuerdos importantes. 

Pero sigo sin encontrar lo que busco. No es amor, no ahora. No lo quiero, todo para ti. No encuentro el modo de decirlo sin que mi interlocutor se escandalice por lo que sale de mi boca.

Así que tú, que me dejaste de piedra, vuelve ahora mismo aquí y devuélveme mi fuego, que era mío. 

Porque es mío y lo quiero. Y punto.