domingo, 7 de septiembre de 2008

Feliz por lo que me rodea


Tenía tres o cuatro años cuando salí con mi amigo Dani en la procesión de la Virgen del Canto con un traje que me dejó una vecina de mi abuela y con ¡un daño que me hicieron en el pelo para ponerme las horquillas! Cuando volvía a casa mi madre me dio una colleja por no hacerle caso y salió volando una de esas horquillas de oro, sobre la que un taxi pasó. La horquilla se quedo abollada, como mis ideas.
Esa horquilla se recuperó, como las otras once que están guardadas en su cajita de madera esperando otra ocasión para ser lucidas. Este año, como el pasado y el anterior, se quedan en casa, como yo, esperando al cinco en historia, que parece que nunca llega. Mañana mi madre estrenará mi vestido de picados, porque parece que hará calor para llevar el de Viudarrica. Y, mientras repaso el Franquismo en mi habitación, la Banda de Música tocará "Tierras Llanas" en la Plaza Mayor.
Delante del Ayuntamiento donde ayer se casaban Ana y José, bajo la atenta mirada de su hijo Mario, que pasó a sus nueve meses y con conjuntivitis la boda de sus padres, mientras los amigos y familia nos alegrábamos de que dieran el sí quiero.
Y yo me alegro porque "Sevi" era el primo de mi padre que iba para solterón y me daba pena que alguien tan majo se fuera a quedar solo. Encontró a su media naranja, que vino de Argentina buscando alguien a quien alegrar con su acento pausado, y que ayer lloraba emocionada al ver a su padre y su hermana en Toro. En este año la vida les ha cambiado por completo y para mejor: primero nació Mario y luego José encontró un trabajo mejor y más gratificante.
Anoche Ana decía que se sentía inmensamente feliz y yo, también, de que lo sean. Y que les dure para toda la vida.

3 comentarios:

Ana dijo...

Que bonita historia con final feliz... por cierto, ¿la de la foto eres tu con tu amigo Dany?.. estais muy monos!!
Un beso!

Anónimo dijo...

Erais la pareja de moda, sin duda!!
AU

berrendita dijo...

Martita, estás de dulce vestida de labradora. Igualita que ahora, por cierto. :)

Por lo demás, le deseo a tus primos toda la felicidad del mundo. Pan, salud y bendiciones para todos.

Un besico.

p.d. Está muy bien eso del amor, la entrega y la dulzura mutua, pero yo es que soy más de.... bueno, tú sabes....(jajajajajaa, animalaaa)